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Como Funcionaba El Espíritu Santo En El Antiguo Testamento?

Como Funcionaba El Espíritu Santo En El Antiguo Testamento
¿Qué función cumple el Espíritu Santo en el Antiguo Testamento? (miComunidad.com) ¿Qué función cumple el Espíritu Santo en el Antiguo Testamento? El papel del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento es muy parecido a Su papel en el Nuevo Testamento. Cuando hablamos del papel del Espíritu Santo, podemos discernir cuatro áreas generales en las que el Espíritu Santo trabaja: 1) regenerando, 2) residiendo (o llenando), 3) restringiendo, y 4) capacitando para el servicio.

La evidencia de estas áreas de la obra del Espíritu Santo está presente tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. La primera área de trabajo del Espíritu está en el proceso de regeneración. Otra palabra para regenerar es ‘ renacer ‘, de donde procede el concepto de ‘ nacer de nuevo ‘. El texto clásico de la prueba de esto se encuentra en el Evangelio de Juan: ‘ Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios ‘ (Juan 3:3).

Esto lleva a la pregunta: ¿qué tiene que ver esto con la obra del Espíritu en el Antiguo Testamento? Más adelante en Su diálogo con Nicodemo, ‘ Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto? ‘ (Juan 3:10). El punto que Jesús quería establecer es que Nicodemo debía haber sabido la verdad de que el Espíritu Santo es la fuente de la vida nueva, porque así es revelado en el Antiguo Testamento.

Por ejemplo, Moisés les dijo a los israelitas antes de entrar a la Tierra Prometida que ‘ y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas ‘ (Deuteronomio 30:6). Esta circuncisión del corazón es la obra del Espíritu de Dios y únicamente puede ser realizada por Él.

También vemos el tema de la regeneración en Ezequiel 11:19-20 y Ezequiel 36:26-29. : ¿Qué función cumple el Espíritu Santo en el Antiguo Testamento?

¿Cómo fue la actuación del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento?

El Espíritu Santo en el Antiguo Testamento Agosto 28, 2017 En el Antiguo Testamento, todavía no había sido revelado el concepto de tres personas en un Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Solo comenzó a ser revelado en el curso y después del ministerio, la muerte, la resurrección y la ascensión al Cielo de Jesús, y el envío del Espíritu Santo en Pentecostés.

  • Aunque los autores del Antiguo Testamento desconocían el concepto de la Trinidad y no veían el Espíritu Santo como miembro de la Trinidad, en sus escritos hablaron del Espíritu del Señor y el Espíritu de Dios.
  • En ese sentido, concibieron el Espíritu como parte de Dios, como Su poder o facultad de actuar.

El Antiguo Testamento suele referirse al Espíritu de Dios empleando posesivos —«Mi Espíritu», «Tu Espíritu», «Tu Santo Espíritu», «Tu Espíritu Santo»—, lo cual confirma que los autores del mismo concebían el Espíritu de Dios como parte de Dios. No me eches de delante de Ti y no quites de mí Tu Santo Espíritu.

  • ¿A dónde me iré de Tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de Tu presencia? Se menciona que el Espíritu de Dios intervino en la creación del mundo y en la infusión de vida a los seres vivos.
  • «La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas estaban sobre la faz del abismo y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Su Espíritu hizo hermosos los cielos. El Espíritu de Dios me hizo y el soplo del Omnipotente me dio vida».

¿Dónde habla del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento?

(Éxodo 31: 2-7).

¿Cuándo fue la primera vez que se manifestó el Espíritu Santo?

Ocurrió en la fiesta de Pentecostés (Hch 2,1-13).

¿Qué Espíritu tenía Moisés?

Introducción – Después de la confrontación con Satanás, Moisés se hallaba lleno del Espíritu Santo y oyó la voz del Señor. Aprendió que fue escogido para liberar a Israel de la servidumbre. Además, vio la Tierra y sus habitantes, y conoció el propósito de las muchas creaciones de Dios. Luego se le indicó que escribiera las palabras de Dios concernientes a la creación de la Tierra.

¿Cuál es la diferencia entre el Espíritu de Dios y el Espíritu Santo?

El Espíritu Santo es el tercer miembro de la Trinidad. Es un personaje de espíritu, sin un cuerpo de carne y huesos. A menudo se le llama el Espíritu, el Santo Espíritu, el Espíritu de Dios, el Espíritu del Señor o el Consolador.

¿Cuáles son las funciones del Espíritu Santo?

¿Cuáles son las funciones del Espíritu Santo? Ven, sígueme — Para el Sacerdocio Aarónico ¿Cuáles son las funciones del Espíritu Santo? El Espíritu Santo testifica de la verdad. Él es la fuente del testimonio y de la revelación personal. Puede guiarnos para tomar decisiones y nos protege del peligro físico y espiritual.

  1. Se le conoce como el Consolador, y puede calmar nuestros temores y llenarnos de esperanza.
  2. Por medio de Su poder, somos santificados al arrepentirnos, recibir las ordenanzas salvadoras y guardar nuestros convenios.
  3. Para prestar servicio de forma eficaz como poseedores del sacerdocio, es esencial que escuchemos y sigamos las impresiones del Espíritu Santo.

¿Qué experiencias personales podría compartir con los jóvenes, las cuales les enseñarían sobre las funciones del Espíritu Santo? ¿Por qué es importante que los jóvenes aprendan a reconocer y seguir los susurros del Espíritu? ¿Cómo puede ayudarlos a ser dignos de Su compañía y a procurarla?

Al estudiar los pasajes de las Escrituras y otros recursos acerca del Espíritu Santo, procure obtener Su guía a fin de que sepa qué debe enseñar a los jóvenes sobre la importancia que el Espíritu Santo tiene en sus vidas. (El Consolador puede enseñarnos y recordarnos todas las cosas) ; ; (El Espíritu Santo da testimonio del Padre y del Hijo) (Pablo describe el fruto del Espíritu) (El Espíritu Santo nos mostrará las cosas que debemos hacer) (Recibir el Espíritu Santo nos santifica) (El Espíritu Santo nos llena de esperanza y amor) (El Espíritu Santo nos enseña la verdad)

Gary E. Stevenson, ”, Liahona, mayo de 2017, págs.117–120. Henry B. Eyring, ”, Liahona, mayo de 2017, págs.15–18. Juan A. Uceda, ”, Liahona, noviembre de 2016, págs.30–32. Robert D. Hales, ”, Liahona, mayo de 2016, págs.105–107. Videos: ‘La voz del Espíritu’, ‘Territorio enemigo’ Enseñar a la manera del Salvador El Salvador contaba relatos, parábolas y ejemplos simples de la vida real con el fin de enseñar de manera tal que tuviera sentido para Sus discípulos.

¿Qué experiencias personales puede compartir con los jóvenes para ayudarlos a entender las funciones del Espíritu Santo y a que sientan el deseo de procurar tener experiencias de ese tipo y ser dignos de ello? Ver un ejemplo de la, Un miembro de la presidencia del cuórum (o un ayudante del obispo en el cuórum de presbíteros) dirige la reunión.

Él dirige a los demás jóvenes para que deliberen en consejo en cuanto a los asuntos del cuórum, les enseña sus deberes del sacerdocio (usando las Escrituras y el librito Mi Deber a Dios ), los alienta a compartir las experiencias que hayan tenido al cumplir con su deber a Dios e invita al asesor o a otro miembro del cuórum a enseñar una lección del Evangelio.

Conceda a los jóvenes un momento para que piensen en un concepto de la lección de la semana pasada y lo mencionen. Piense en la manera en que podría relacionar sus respuestas con la lección de hoy. Invite a los jóvenes a escribir acerca de un momento en que hayan sentido la influencia del Espíritu Santo. ¿Qué hicieron para recibir Su influencia? ¿Qué diferencia supuso el sentir Su influencia? Si es apropiado, pida a varios jóvenes que compartan sus experiencias.

Vea otras, Cada una de las actividades siguientes permitirá a los miembros del cuórum comprender las funciones del Espíritu Santo. Siguiendo la inspiración del Espíritu, seleccione una o más que resulten mejor para su cuórum:

Escriba las preguntas siguientes en la pizarra: ¿Por qué necesitamos el Espíritu Santo? ¿Cómo nos puede ayudar el Espíritu Santo? Invite a los jóvenes a examinar el discurso del élder Gary E. Stevenson ” o a mirar el video ‘La voz del Espíritu’, para buscar respuestas a las preguntas de la pizarra. Según sea apropiado, comparta experiencias que haya tenido de recibir inspiración del Espíritu Santo e invite a los jóvenes a compartir algunas experiencias que hayan tenido. También podrían compartir las cosas que harán para escuchar mejor y seguir las impresiones del Espíritu Santo. Busque algunas historias en los discursos de las conferencias generales más recientes que ilustren las diversas funciones del Espíritu Santo. Considere incluir la experiencia del presidente Henry B. Eyring con su hijo o con los santos austriacos en ” o la del élder Juan A. Uceda de cuando era misionero en Perú, en su discurso”. Invite a cada joven a leer una de las historias, a contarla al cuórum con sus propias palabras y a determinar la función del Espíritu Santo en ese relato. Anime a los jóvenes a compartir experiencias propias en las que el Espíritu Santo los haya ayudado. Invite a un miembro del cuórum a que enseñe una parte de la lección. Él podría hacerlo como parte de su plan de Mi deber a Dios de aprender y enseñar sobre el Espíritu Santo (véase ‘Comprende la doctrina’, págs., o ). Invite a los jóvenes a buscar los siguientes pasajes de las Escrituras, reconocer el papel del Espíritu Santo en cada uno de ellos y compartir cómo Su influencia puede bendecirlos: ; ; ; ;, Los jóvenes también podrían buscar partes del discurso del élder Robert D. Hales ” para aprender acerca de las funciones del Espíritu Santo. Invite a los jóvenes a enumerar etapas de su vida en las que necesitarán la influencia del Espíritu Santo. ¿En qué momentos será importante que el Espíritu Santo les muestre lo que deban hacer? ¿En qué momentos podrían necesitar los jóvenes sentir la influencia reconfortante del Espíritu Santo? Considere la idea de compartir una experiencia personal de cuando haya recibido la ayuda del Espíritu Santo. Muestre uno de los videos que se incluyen en esta reseña y pida a los jóvenes que escuchen lo que se enseña en ellos acerca de recibir guía por medio del Espíritu Santo. Pida a cada joven que comparta algo de lo que aprenda. Luego, escriba en la pizarra la siguiente declaración de la hermana Julie B. Beck en la pizarra: ‘La capacidad de reunir los requisitos para recibir revelación personal y actuar de acuerdo con ella es la aptitud más importante que se pueda lograr en la vida. Con ella, no podemos fracasar; sin ella, no podemos tener éxito’ (‘‘”, Liahona, mayo de 2010, pág.11). Invítelos a pensar en lo que dice la cita y a que escriban lo que piensen al respecto y sobre la importancia de vivir dignos de recibir el Espíritu y de seguirlo. Aliéntelos a reflexionar sobre lo que pueden hacer para procurar gozar más de la compañía del Espíritu Santo. Invite a los jóvenes a que busquen en el índice de temas del himnario, bajo ‘Espíritu Santo’, un himno que enseñe acerca de cómo puede ayudarnos el Espíritu Santo. Pídales que compartan frases de los himnos que eligieron. Considere la idea de que canten uno de los himnos en grupo.

Pida a los jóvenes que compartan lo que hayan encontrado. ¿Qué sentimientos o impresiones tienen? ¿Comprenden las funciones del Espíritu Santo? ¿Desean hacer otras preguntas? ¿Resultaría útil dedicarle más tiempo a este tema? Sugerencia para la enseñanza ‘Al prepararse para enseñar con espíritu de oración podría ser guiado a destacar ciertos principios, podría obtener un entendimiento de cómo presentar mejor determinadas ideas, y encontrar algunos ejemplos, lecciones prácticas e historias inspiradoras en las simples actividades de la vida.

También podría recibir la impresión de invitar a alguna persona particular para que le ayude a presentar la lección. Tal vez recuerde alguna experiencia personal que pueda compartir con la clase’ ( La enseñanza: El llamamiento más importante, 2000, pág.52). Vea otras, El joven que dirige concluye la reunión.

Él podría:

Según sea apropiado, contar una experiencia en la que haya sentido la influencia del Espíritu Santo en una de las formas que se explicaron en la reunión de cuórum. Invitar a los jóvenes del cuórum a mantenerse dignos y procurar la compañía del Espíritu Santo.

Actividades para los jóvenes que ayude a los jóvenes a aplicar lo que aprendieron en esta lección. : ¿Cuáles son las funciones del Espíritu Santo?

¿Qué libro de la Biblia habla más del Espíritu Santo?

1. Mateo 3:11: El Espíritu Santo nos santifica.

¿Qué rol tuvo el Espíritu Santo en el Nuevo Testamento?

El Espíritu Santo en el Nuevo Testamento | Ministerios Ligonier Una de las imágenes más bellas que encontramos de Dios en el Antiguo Testamento está en – no sólo en su obra de la creación del universo, sino en la narrativa de la creación de la especie humana, donde se nos dice que Dios toma del polvo de la tierra y lo moldea y le da forma, así como lo haría un escultor, pero cuando Dios crea seres humanos, no simplemente crea una estatua inerte o un ídolo o un ícono o una pieza vacía de escultura, como lo haría un artista, reacomodando la piedra o el barro en nuestros días.

Pero, cuando Dios termina de dar forma y de moldear esta figura que hace del polvo, Él condesciende a agacharse y respirar en esta forma inerte y sin vida que ha hecho de la tierra y se nos dice que el hombre se convirtió en un ‘ruah’ viviente, un espíritu viviente. Y en esa narrativa de la creación de la especie humana que estamos viendo – vemos que Dios respira en este barro su propia vida.

Obviamente, uno de los mayores misterios a los que nos enfrentamos en la ciencia y la filosofía, y que hemos enfrentado durante milenios, es el misterio de la vida en sí. Y, sin embargo, desde una perspectiva bíblica se remonta, en última instancia, a la fuente de poder.

  1. La fuente o el génesis de la vida es Dios el Espíritu Santo.
  2. Recuerden lo que Pablo enseña: que en Dios vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
  3. Entonces, hay un sentido, damas y caballeros, en que cada persona en el mundo tiene el Espíritu Santo, no en el sentido redentor (en el sentido salvífico), sino simplemente en el sentido biológico, porque es el autor y el dador de poder de la vida en sí, para que un pagano ni siquiera pueda respirar sin el poder del Espíritu Santo.
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Entonces, el Espíritu Santo es aquel que genera y sostiene la vida en todas sus formas. Es el que da la vida o el que genera poder o el poder del génesis, si lo quieres así. Y aunque la Biblia habla de manera singular y milagrosa de que Cristo fue concebido en el vientre de María a través del poder del Espíritu Santo en un sentido más amplio, en un sentido más general, nadie es concebido en el vientre excepto por el Espíritu Santo porque, de nuevo, Él es la fuente de poder para la vida en sí.

  1. Y, es interesante para mí que tanto en hebreo como en griego encontremos un juego de palabras con el concepto de espíritu, porque la misma palabra en hebreo para espíritu es también la palabra para el viento y para respirar.
  2. Y en el Nuevo Testamento cuando vemos el griego, la palabra griega ‘pneuma’, la cual usamos en español para herramientas neumáticas, herramientas accionadas por aire, y así sucesivamente, esta palabra pneuma, en el Nuevo Testamento, también puede ser traducida como viento o respiración o espíritu.

Y de nuevo, tenemos esto, un vínculo tan estrecho entre el Espíritu de Dios y el aliento de vida, que no queremos perdernos eso. Pero la preocupación principal, creo, en el Nuevo Testamento con respecto a la relación de Dios el Espíritu Santo con la vida, no es tanto la referencia a la creación original de la vida o al sustento general de la vida por el poder de Dios, sino a través de la energía creativa necesaria para la vida espiritual, para la nueva vida, para la vida que Cristo vino, recuerden que Cristo dijo: «yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia».

Bueno, allí Cristo no está hablando de lo que llamamos « bios » en el griego que es la palabra para vida o seres vivos, en el mundo de la biología, sino que usa la palabra ‘zoe’, que se usa, de nuevo, que llega al español para zoología, pero aquí Jesús la usa para referirse a una calidad o tipo de vida particular, la vida espiritual viva que sólo Dios puede dar a las personas que están espiritualmente muertas.

Jesús dijo: «he venido para que tengan vida.» Ahora, ¿Dónde predicó ese sermón, en el cementerio? Él no fue al cementerio y dijo: Hola a todos, escuchen. ‘He venido para que tengan vida’. Uno pensaría que esa es la forma de dirigirse a la gente que estaba muerta.

  • Bueno, no estaba hablando de vida biológica; por lo tanto, no se dirigía a las personas que estaban biológicamente muertas.
  • Se dirigía a personas quienes estaban biológicamente vivas y espiritualmente muertas.
  • Entonces, le dice a esa persona que está viva en términos de tener sus signos vitales funcionando y lo demás, pero que estaba muerta a las cosas de Dios, «he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia».

Ahora, por supuesto, Cristo, como el Redentor, viene a darnos vida. La persona de la Trinidad, quien es la que aplica la obra redentora de Cristo a nuestras vidas, es el Espíritu Santo. Entonces, cuando vemos la obra de la Trinidad, Dios crea, Dios inicia el plan de redención; Cristo realiza todo lo necesario para llevar a cabo nuestra redención, y entonces ese ministerio objetivo de Cristo se hace nuestro subjetivamente a través de la aplicación de Dios el Espíritu Santo.

Y una de las obras principales por las que ocurre en el Nuevo Testamento, es el nuevo génesis, la impartición de vida nueva a las almas muertas y que llamamos en teología: «regeneración». La regeneración es la función de Dios el Espíritu Santo, y hay un gran énfasis que se pone en eso en el Nuevo Testamento.

De nuevo, hemos visto el Espíritu en el Antiguo Testamento y el primer lugar en que lo vimos fue ¿dónde?, ¿en qué libro? En Génesis. Y Génesis fue el registro de la generación original del universo y la generación de la raza humana. ¿De acuerdo? Cuando hablamos de regeneración, ponemos este pequeño prefijo ‘re’ delante de una palabra, ¿qué significa? Significa «otra vez».

Se refiere a una nueva segunda o posterior repetición de un original. Puedo pintar la casa, y luego repintar la casa. Antes de que pueda repintar la casa, esta tiene que haber sido, al menos, pintada una vez en un primer lugar. ¿Correcto? Entonces, cuando hablas de regeneración, ese término solo puede significar algo si es que ha habido algún tipo de forma previa de generación.

Y la forma previa de generación que la Escritura tiene en mente en el Nuevo Testamento es tu nacimiento terrenal, tu nacimiento biológico. Pero recuerda que cuando naces en este mundo, tú llegas M-A-L; ya estás ‘muerto al llegar’, espiritualmente. Puede que estés en gran salud biológicamente, pero naces en un estado de corrupción y caída que ya hemos analizado.

  1. Ahora, cuando llegamos al Nuevo Testamento, vemos la carta de Pablo a los Efesios.
  2. Y Pablo inicia el segundo capítulo de Efesios con estas palabras: «Y Él os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo.» Ahora, observen el uso metafórico de la palabra ‘muertos’ aquí, porque Pablo también habla de caminar en el mundo.

Habla de zombis caminando por ahí, los muertos vivientes. «Y Él os dio vida a vosotros que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis’. Ahora, ¿ven? Por supuesto, lo que Él está diciendo aquí es que a pesar de que estabas muerto todavía estabas andando, porque la muerte es a lo que se refiere muerte espiritual.

«En los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Tenemos que parar por un segundo y escuchar lo que el Apóstol está diciendo aquí. Porque lo que Pablo está enseñando en este texto abiertamente, está en choque con la postura popular de la relación entre Dios y las personas, que satura los medios de comunicación y permea nuestra sociedad e incluso nuestras iglesias, y esa es la idea de que todos somos por naturaleza hijos de Dios, y todos empezamos en este mundo como parte de la familia de Dios y crecemos cristianos.

Damas y caballeros, nadie, nadie en este mundo nace cristiano. Puedes nacer en la familia más piadosa del mundo, y no nacerás cristiano. No nacerás como un hijo de Dios, sino como un hijo de ira. Estarás por naturaleza alienado de Dios, en enemistad con Dios, muerto en tus delitos y pecados. Ese es tu estado natural; esa es tu condición natural como resultado de tu nacimiento biológico, porque cuando naces, todavía estás en la carne.

Y aquí, cuando el Nuevo Testamento contrasta la carne con el espíritu, significa que estás muerto a las cosas de Dios. Y la única manera en que puedes llegar a ser cristiano es a través de la obra del Espíritu Santo, quien, como Pablo dice aquí, te da vida o te vivifica.

  • También pudiera ser posible que se use la palabra ‘vivifica’, pero lo cierto es que en español casi no la usamos en este sentido.
  • De hecho, el lenguaje del Credo de los Apóstoles implica tal vivificación cuando habla de Cristo viniendo a juzgar a vivos o vivificados y a los muertos».
  • Saben, cuando era niño no tenía muy clara la diferencia en cuanto a ‘juzgar a los vivificados y a los muertos’.

Pero luego comprendí que ‘vivificados y muertos’ se refería ¿a qué? A ‘vivos y muertos’. La otra forma en la que podemos considerar esta idea de vivificados y vivos, es comparándolo con el período de gestación del embarazo de una mujer. Tenemos ese momento, durante ese período de nueve meses, donde por primera vez la mujer siente la presencia real y el movimiento del bebé en su estómago, a eso le dicen ‘vivificando’.

  1. Ella ha percibido o sentido la vida del bebé.
  2. Ahora, por supuesto, están a punto de deshacerse de esa palabra con respecto al embarazo porque la gente en esta cultura no quiere que se piense que los bebés en gestación están vivos.
  3. Pero, en cualquier caso, Pablo dice: «Tú has vivificado, o has dado vida», está hablando de regeneración, donde el Espíritu Santo eleva a los muertos a la vida.

Es la resurrección del espíritu humano de la muerte espiritual. Ahora, estoy trabajando este punto ahora mismo porque, lo que estoy diciendo, veo que se opone abiertamente a lo que dice la cultura, y lo que me sorprende o me deja atónito es que esto puede ser una sorpresa tanto para la gente en la iglesia como para la que está fuera de ella, pero me consuela de que no soy la primera persona en articular esta idea un tanto exacerbada – exasperada, debo decir, de la gente que falla en comprenderlo.

Porque vemos eso en la confrontación en el Nuevo Testamento cuando Jesús tiene la discusión con Nicodemo. Recuerda en Juan 3 que se nos dice que hubo un fariseo que vino a – un gobernante de los judíos que se acercó a Jesús por la noche con todo tipo de adulaciones diciendo: ‘Maestro bueno’, ya sabes, ‘sabemos que tú eres un maestro enviado de Dios, o no serías capaz de hacer las cosas que haces’.

Un juicio sólido allí. Da todos estos cumplidos a Jesús y Jesús se dirige a este hombre, y le dice directamente: «el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios’. Y continúa: «el que no nace del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios’. Esto es lo que Jesús anuncia abruptamente a este miembro del Sanedrín, este fariseo, este gobernante de los judíos.

Ahora, ¿cuál es la respuesta de este fariseo al anuncio de Jesús? Es un teólogo. Cree que esto es lo más ridículo que ha oído, y le da una respuesta grosera a Jesús: ‘¿Qué quieres decir? ¿Que un hombre que ha crecido completamente tiene que entrar por segunda vez al vientre materno y nacer?’ Es una maravilla que Jesús no lo haya fulminado cuando dijo eso cínicamente a nuestro Señor.

Y Jesús dijo: «Nicodemo, ¿eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas? ¿Nunca has leído el Antiguo Testamento?» Ven, esto es fundamental porque Jesús no está presentado una nueva idea. Jesús no estaba diciendo que la gente en el Antiguo Testamento podría ser salva sin ser regenerada, mientras que en el Nuevo Testamento, ahora de repente, tienes que nacer de nuevo para ser salvo.

  1. No, David tuvo que nacer del Espíritu Santo; Abraham tuvo que nacer del Espíritu Santo.
  2. Todos los que han sido redimidos tienen que nacer del Espíritu de Dios a fin de escapar de la muerte espiritual y de la carne.
  3. Por lo que la regeneración es un requisito absoluto y una necesidad para la salvación.
  4. No puedes ser salvo sin ella.Y siempre me impresiona cuando escucho a la gente hablar de «cristianos nacidos de nuevo».

¿Has oído esa frase? Quiero decirle a la gente, «Bueno, ¿titubeas?» ¿Por quépor qué estamos hablando de cristianos nacidos de nuevo? ¿Qué otro tipo de cristianos hay? ¿Puedes ser un cristiano no nacido de nuevo, o espiritualmente nacido de nuevo como no cristiano? «No, nacer de nuevo – si es que nacer de nuevo, según Jesús, es un requisito previo absoluto para incluso ver el reino de Dios, y más aún para entrar en el reino de Dios, ¿cómo podrías tener a alguien entrando en el reino sin este requisito? Bueno, según Jesús no hay cristianos no nacidos de nuevo, es un término sin sentido para Jesús.

  1. Y, sin embargo, es un término llamativo porque la razón por la que la gente lo usa hoy en día es porque tenemos una marca de religión que dice ser cristiana y que dice: «No tienes que ser regenerado para ser redimido».
  2. Eso no es cristianismo.
  3. Por lo tanto, en todo caso, esta es una de las funciones centrales del Espíritu de Dios en el Nuevo Testamento y en el Antiguo Testamento.

Él es el regenerador. Él es quien crea el nuevo génesis, que nos da a luz espiritual en primer lugar. Pero lo hermoso es que el Espíritu Santo no sólo nos regenera en el plan de salvación, sino que es el cuidador principal de los cristianos. Porque el otro lugar donde vemos tanta atención dada al Espíritu Santo en el Nuevo Testamento es con respecto a nuestra santificación, ese fin al que estamos siendo moldeados y formados y llevados a la conformidad con la imagen de Cristo, y creciendo en madurez en Cristo.

  1. Este proceso se denomina proceso de santificación.
  2. Lo veremos por separado más adelante, pero, sólo en términos del ministerio del Espíritu Santo, recordemos que, en la aplicación de la redención, está el hecho de que no sólo el Espíritu nos vivifica a la fe y a la vida espiritual para que seamos justificados, sino que nutre a aquellos a quienes ha resucitado de la muerte espiritual a lo largo de sus vidas, guiándolos, influyéndolos, trabajando dentro de ellos para traer transformación real a su carácter, de pecador a santo.

Siempre me he preguntado, por ejemplo, ¿por qué el Espíritu Santo es llamado el Espíritu Santo? Me refiero – Es decir, en la Biblia el Padre es Santo, el Hijo es el Santo, y sin embargo es el Espíritu quien recibe este título justo con su nombre. No decimos: ‘Querido Padre Santo, Querido Hijo Santo, Querido Espíritu Santo’, ni ‘En el nombre del Padre Santo, en nombre del Hijo Santo y en el nombre del Espíritu Santo’.

  • Decimos: «En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo».
  • Y, sin embargo, sabemos claramente que este atributo de santidad pertenece por igual al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
  • Entonces, ¿por qué señalamos al Espíritu para llamarlo santo? Bueno, obviamente no porque sea el único miembro de la Trinidad que es santo.
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Pero ¿por qué? Por Su ministerio. Debido a la función concentrada que tiene en el plan de redención. Es Aquel a quien Dios envía para hacernos santos. Es asunto del Espíritu Santo generar santidad. Entonces, vemos que, en etapas, empezando con nuestra regeneración, luego a través de toda nuestra vida en el proceso de santificación hasta que la santificación alcanza su clímax final, su culminación en el cielo, donde entonces experimentamos la glorificación.

Y eso es logrado por el Espíritu Santo. Entonces el Espíritu Santo inicia la transformación de nuestro carácter. Lo nutre durante nuestras vidas. Lo termina al final, al completar nuestra redención en el cielo. Entonces, una de las cosas que es fantástico observar acerca del ministerio del Espíritu Santo es lo multifacético que es.

Él está ahí en la creación original. Él es el poder de la recreación. Él está ahí en la entrega original de la vida. Él está ahí en la vivificación a la vida espiritual. Él está ahí en la santificación. Está ahí en la glorificación. ¿Qué más hace? Lo hemos visto dar poder a la gente en el Antiguo Testamento.

Él es el que inspira la Sagrada Escritura. Es el Espíritu Santo quien tiene la tarea de inspirar la escritura de la Biblia. Pero no sólo inspira el registro original de la Escritura, sino que también es Aquel quien la ilumina. ‘Nadie conoce la mente de Dios salvo el Espíritu de Dios’, nos dice Pablo en 1 Corintios.

Entonces, el Espíritu Santo nos ayuda a entender la Escritura arrojando luz en nuestras mentes oscuras para ayudarnos a ver lo que hay en el texto. Él es nuestro maestro supremo de la verdad de Dios, como aquel que es el iluminador. Es el que nos convence de pecado y de justicia.

¿Quién fue el primer ungido en el Antiguo Testamento?

La primera mencionada es aquella de Saúl, quien fue ungido por Samuel como rey de Israel pero cuyo abandono del camino ordenado por Yahvé provocó el rechazo de este. Así, David, hijo menor de Jesé, ocupó su lugar inaugurando con ello la dinastía regia de Cristo.

¿Qué hubiera pasado con la Iglesia si no hubiera venido el Espíritu Santo?

Si no existiera el Espíritu Santo Pentecostés (1696 – 1705) de Antonio Palomino, Museo Nacional del Prado (Madrid) Antes de que Cristo fuera crucificado no había ninguna reconciliación. Y, mientras no hubo reconciliación, no fue enviado el Espíritu Santo La ausencia del Espíritu Santo era signo de la ira divina.

  • Ahora que lo ves enviado en plenitud, no dudes de la reconciliación.
  • Pero si preguntaron: ¿dónde está ahora el Espíritu Santo? Se podía hablar de su presencia cuando ocurrían milagros, cuando eran resucitados los muertos y curados los leprosos.
  • ¿Cómo saber ahora que está de veras presente? No os preocupéis.

Os demostraré que el Espíritu Santo está también ahora entre nosotros Si no existiera el Espíritu Santo, no podríamos decir: Señor, Jesús, pues nadie puede invocar a Jesús como Señor, si no es en el Espíritu Santo (I Cor XII, 3). Si no existiera el Espíritu Santo, no podríamos orar con confianza.

  1. Al rezar, en efecto, decimos: Padre nuestro que estás en los cielos (Mt VI, 9).
  2. Si no existiera el Espíritu Santo no podríamos llamar Padre a Dios.
  3. ¿Cómo sabemos eso? Porque el apóstol nos enseña: Y, por ser hijos, envió Dios a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: Abba, Padre (Gal. IV, 6).

Cuando invoques, pues, a Dios Padre, acuérdate de que ha sido el Espíritu quien, al mover tu alma, te ha dado esa oración. Si no existiera el Espíritu Santo, no habría en la Iglesia palabra alguna de sabiduría o de ciencia, porque está escrito: es dada por el Espíritu la palabra de sabiduría (I Cor XII, 8) Si el Espíritu Santo no estuviera presente, la Iglesia no existiría.

¿Qué hacían los Apóstoles antes y después de recibir el Espíritu Santo?

LECCION # 16 EL ESPIRITU SANTO – LA CONFIRMACION 1. ¿Quién es el Espíritu Santo? Es la Tercera Persona de la Santísima Trinidad. El Espíritu Santo es Dios, completamente igual al Padre y al Hijo. Como el Padre y el Hijo, también el Espíritu Santo es Omnipotente, Eterno e Infinito.2.

¿Cuándo vino el Espíritu Santo a los Apóstoles de manera visible? El Domingo de Pentecostés, 50 días después de la Pascua, estando reunidos los Apóstoles con la Santísima Virgen María, el Espíritu Santo descendió sobre ellos en forma de lenguas de fuego, (leer Hech.2, 1-4ª).3. ¿Cómo cambiaron los Apóstoles después de recibir el Espíritu Santo? Antes de Pentecostés recordemos que los Apóstoles eran temerosos y tímidos, torpes para comprender las Escrituras y las enseñanzas de Jesús.

Pero podemos veren Hech.2, 1-11 y continuando a lo largo del libro de los Hechos de los Apóstoles cómo, luego de recibir el Espíritu Santo en Pentecostés, cambiaron totalmente: se lanzaron a predicar sin ningún temor y llenos de sabiduría divina, se les soltaron las lenguas con un nuevo poder de lenguaje dado por el Espíritu Santo, llamando a todos a la conversión, bautizando a los que acogían el mensaje de Jesucristo Salvador.

Forman discípulos y comunidades, asisten a los necesitados, sufren persecuciones, llegando a la santidad e, inclusive, hasta el martirio.4. ¿Cómo pudo suceder esa transformación? Jesús había prometido enviarles el Espíritu Santo en varias oportunidades. La última y ya precisando el momento la podemos leer en Hech.1, 4 y 6),

Es importante observar qué hacían los Apóstoles antes de Pentecostés para poder imitarlos y también nosotros recibir el Espíritu Santo: ‘Todos ellos perseveraban en la oración con un mismo espíritu, en compañía de María, la Madre de Jesús, Acudían diariamente al Templo con mucho entusiasmo’ (Hech.1, 12-14 y 2, 46).

  • El secreto de la acción del Espíritu Santo en nosotros y a través de nosotros está en la oración: oración perseverante, frecuente, con entusiasmo, con la Santísima Virgen María.5.
  • ¿Cuál es la función del Espíritu Santo en nuestra vida? El Espíritu Santo habita en nuestra alma cuando estamos en gracia,

El es Quien nos santifica.6. ¿Qué significa que el Espíritu Santo nos santifica?, Nos ilumina el entendimiento para conocer a Dios y buscar las cosas de Dios. Nos fortalece la voluntad para optar por Dios y hacer su Voluntad. Nos lleva a amar a Dios y con ese amor, amar a nuestros hermanos, como El nos ama.7.

Pero hay un Sacramento que Jesús nos dejó para recibir de manera especial el Espíritu Santo. ¿Cuál será? Es el Sacramento de la Confirmación.8. ¿Qué gracias especiales nos da el Sacramento de la Confirmación? En la Confirmación recibimos el Espíritu Santo que nos capacita de manera especial para ser testigos de Cristo, para mejor poder difundir su mensaje de salvación y para defender la fe de Jesucristo con la palabra y con las acciones.9.

¿Qué más nos da el Sacramento de la Confirmación?, Aumenta en nosotros la Gracia Santificante. Aumenta en nosotros las Virtudes Teologales: Fe, Esperanza y Caridad. Aumenta en nosotros todos los Dones del Espíritu Santo: Temor de Dios, Fortaleza, Piedad, Consejo, Ciencia, Entendimiento, Sabiduría.

Nos capacita para conocer mejor nuestra fe, para explicarla y defenderla, para ser testigos de Cristo.10. ¿Quién puede recibir la Confirmación: Todo bautizado que no haya sido confirmado y después de estar debidamente instruido sobre los deberes y responsabilidades de la vida cristiana. ORACION Himno al Espíritu Santo Ven, Espíritu Divino, manda tu Luz desde el Cielo, Padre amoroso del pobre, don en tus dones espléndido, Luz que penetra las almas, fuente del mayor consuelo.

Ven dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas, y reconforta en los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos, mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro, mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas e infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte todos tus dones, según la fe de tus siervos, por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito, salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.

Amén.

¿Qué rol tuvo el Espíritu Santo en el Nuevo Testamento?

El Espíritu Santo en el Nuevo Testamento Una de las imágenes más bellas que encontramos de Dios en el Antiguo Testamento está en – no sólo en su obra de la creación del universo, sino en la narrativa de la creación de la especie humana, donde se nos dice que Dios toma del polvo de la tierra y lo moldea y le da forma, así como lo haría un escultor, pero cuando Dios crea seres humanos, no simplemente crea una estatua inerte o un ídolo o un ícono o una pieza vacía de escultura, como lo haría un artista, reacomodando la piedra o el barro en nuestros días.

Pero, cuando Dios termina de dar forma y de moldear esta figura que hace del polvo, Él condesciende a agacharse y respirar en esta forma inerte y sin vida que ha hecho de la tierra y se nos dice que el hombre se convirtió en un ‘ruah’ viviente, un espíritu viviente. Y en esa narrativa de la creación de la especie humana que estamos viendo – vemos que Dios respira en este barro su propia vida.

Obviamente, uno de los mayores misterios a los que nos enfrentamos en la ciencia y la filosofía, y que hemos enfrentado durante milenios, es el misterio de la vida en sí. Y, sin embargo, desde una perspectiva bíblica se remonta, en última instancia, a la fuente de poder.

  • La fuente o el génesis de la vida es Dios el Espíritu Santo.
  • Recuerden lo que Pablo enseña: que en Dios vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
  • Entonces, hay un sentido, damas y caballeros, en que cada persona en el mundo tiene el Espíritu Santo, no en el sentido redentor (en el sentido salvífico), sino simplemente en el sentido biológico, porque es el autor y el dador de poder de la vida en sí, para que un pagano ni siquiera pueda respirar sin el poder del Espíritu Santo.

Entonces, el Espíritu Santo es aquel que genera y sostiene la vida en todas sus formas. Es el que da la vida o el que genera poder o el poder del génesis, si lo quieres así. Y aunque la Biblia habla de manera singular y milagrosa de que Cristo fue concebido en el vientre de María a través del poder del Espíritu Santo en un sentido más amplio, en un sentido más general, nadie es concebido en el vientre excepto por el Espíritu Santo porque, de nuevo, Él es la fuente de poder para la vida en sí.

  • Y, es interesante para mí que tanto en hebreo como en griego encontremos un juego de palabras con el concepto de espíritu, porque la misma palabra en hebreo para espíritu es también la palabra para el viento y para respirar.
  • Y en el Nuevo Testamento cuando vemos el griego, la palabra griega ‘pneuma’, la cual usamos en español para herramientas neumáticas, herramientas accionadas por aire, y así sucesivamente, esta palabra pneuma, en el Nuevo Testamento, también puede ser traducida como viento o respiración o espíritu.

Y de nuevo, tenemos esto, un vínculo tan estrecho entre el Espíritu de Dios y el aliento de vida, que no queremos perdernos eso. Pero la preocupación principal, creo, en el Nuevo Testamento con respecto a la relación de Dios el Espíritu Santo con la vida, no es tanto la referencia a la creación original de la vida o al sustento general de la vida por el poder de Dios, sino a través de la energía creativa necesaria para la vida espiritual, para la nueva vida, para la vida que Cristo vino, recuerden que Cristo dijo: «yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia».

Bueno, allí Cristo no está hablando de lo que llamamos « bios » en el griego que es la palabra para vida o seres vivos, en el mundo de la biología, sino que usa la palabra ‘zoe’, que se usa, de nuevo, que llega al español para zoología, pero aquí Jesús la usa para referirse a una calidad o tipo de vida particular, la vida espiritual viva que sólo Dios puede dar a las personas que están espiritualmente muertas.

Jesús dijo: «he venido para que tengan vida.» Ahora, ¿Dónde predicó ese sermón, en el cementerio? Él no fue al cementerio y dijo: Hola a todos, escuchen. ‘He venido para que tengan vida’. Uno pensaría que esa es la forma de dirigirse a la gente que estaba muerta.

  • Bueno, no estaba hablando de vida biológica; por lo tanto, no se dirigía a las personas que estaban biológicamente muertas.
  • Se dirigía a personas quienes estaban biológicamente vivas y espiritualmente muertas.
  • Entonces, le dice a esa persona que está viva en términos de tener sus signos vitales funcionando y lo demás, pero que estaba muerta a las cosas de Dios, «he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia».

Ahora, por supuesto, Cristo, como el Redentor, viene a darnos vida. La persona de la Trinidad, quien es la que aplica la obra redentora de Cristo a nuestras vidas, es el Espíritu Santo. Entonces, cuando vemos la obra de la Trinidad, Dios crea, Dios inicia el plan de redención; Cristo realiza todo lo necesario para llevar a cabo nuestra redención, y entonces ese ministerio objetivo de Cristo se hace nuestro subjetivamente a través de la aplicación de Dios el Espíritu Santo.

  • Y una de las obras principales por las que ocurre en el Nuevo Testamento, es el nuevo génesis, la impartición de vida nueva a las almas muertas y que llamamos en teología: «regeneración».
  • La regeneración es la función de Dios el Espíritu Santo, y hay un gran énfasis que se pone en eso en el Nuevo Testamento.
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De nuevo, hemos visto el Espíritu en el Antiguo Testamento y el primer lugar en que lo vimos fue ¿dónde?, ¿en qué libro? En Génesis. Y Génesis fue el registro de la generación original del universo y la generación de la raza humana. ¿De acuerdo? Cuando hablamos de regeneración, ponemos este pequeño prefijo ‘re’ delante de una palabra, ¿qué significa? Significa «otra vez».

  1. Se refiere a una nueva segunda o posterior repetición de un original.
  2. Puedo pintar la casa, y luego repintar la casa.
  3. Antes de que pueda repintar la casa, esta tiene que haber sido, al menos, pintada una vez en un primer lugar.
  4. ¿Correcto? Entonces, cuando hablas de regeneración, ese término solo puede significar algo si es que ha habido algún tipo de forma previa de generación.

Y la forma previa de generación que la Escritura tiene en mente en el Nuevo Testamento es tu nacimiento terrenal, tu nacimiento biológico. Pero recuerda que cuando naces en este mundo, tú llegas M-A-L; ya estás ‘muerto al llegar’, espiritualmente. Puede que estés en gran salud biológicamente, pero naces en un estado de corrupción y caída que ya hemos analizado.

Ahora, cuando llegamos al Nuevo Testamento, vemos la carta de Pablo a los Efesios. Y Pablo inicia el segundo capítulo de Efesios con estas palabras: «Y Él os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo.» Ahora, observen el uso metafórico de la palabra ‘muertos’ aquí, porque Pablo también habla de caminar en el mundo.

Habla de zombis caminando por ahí, los muertos vivientes. «Y Él os dio vida a vosotros que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis’. Ahora, ¿ven? Por supuesto, lo que Él está diciendo aquí es que a pesar de que estabas muerto todavía estabas andando, porque la muerte es a lo que se refiere muerte espiritual.

«En los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Tenemos que parar por un segundo y escuchar lo que el Apóstol está diciendo aquí. Porque lo que Pablo está enseñando en este texto abiertamente, está en choque con la postura popular de la relación entre Dios y las personas, que satura los medios de comunicación y permea nuestra sociedad e incluso nuestras iglesias, y esa es la idea de que todos somos por naturaleza hijos de Dios, y todos empezamos en este mundo como parte de la familia de Dios y crecemos cristianos.

  1. Damas y caballeros, nadie, nadie en este mundo nace cristiano.
  2. Puedes nacer en la familia más piadosa del mundo, y no nacerás cristiano.
  3. No nacerás como un hijo de Dios, sino como un hijo de ira.
  4. Estarás por naturaleza alienado de Dios, en enemistad con Dios, muerto en tus delitos y pecados.
  5. Ese es tu estado natural; esa es tu condición natural como resultado de tu nacimiento biológico, porque cuando naces, todavía estás en la carne.

Y aquí, cuando el Nuevo Testamento contrasta la carne con el espíritu, significa que estás muerto a las cosas de Dios. Y la única manera en que puedes llegar a ser cristiano es a través de la obra del Espíritu Santo, quien, como Pablo dice aquí, te da vida o te vivifica.

También pudiera ser posible que se use la palabra ‘vivifica’, pero lo cierto es que en español casi no la usamos en este sentido. De hecho, el lenguaje del Credo de los Apóstoles implica tal vivificación cuando habla de Cristo viniendo a juzgar a vivos o vivificados y a los muertos». Saben, cuando era niño no tenía muy clara la diferencia en cuanto a ‘juzgar a los vivificados y a los muertos’.

Pero luego comprendí que ‘vivificados y muertos’ se refería ¿a qué? A ‘vivos y muertos’. La otra forma en la que podemos considerar esta idea de vivificados y vivos, es comparándolo con el período de gestación del embarazo de una mujer. Tenemos ese momento, durante ese período de nueve meses, donde por primera vez la mujer siente la presencia real y el movimiento del bebé en su estómago, a eso le dicen ‘vivificando’.

  1. Ella ha percibido o sentido la vida del bebé.
  2. Ahora, por supuesto, están a punto de deshacerse de esa palabra con respecto al embarazo porque la gente en esta cultura no quiere que se piense que los bebés en gestación están vivos.
  3. Pero, en cualquier caso, Pablo dice: «Tú has vivificado, o has dado vida», está hablando de regeneración, donde el Espíritu Santo eleva a los muertos a la vida.

Es la resurrección del espíritu humano de la muerte espiritual. Ahora, estoy trabajando este punto ahora mismo porque, lo que estoy diciendo, veo que se opone abiertamente a lo que dice la cultura, y lo que me sorprende o me deja atónito es que esto puede ser una sorpresa tanto para la gente en la iglesia como para la que está fuera de ella, pero me consuela de que no soy la primera persona en articular esta idea un tanto exacerbada – exasperada, debo decir, de la gente que falla en comprenderlo.

Porque vemos eso en la confrontación en el Nuevo Testamento cuando Jesús tiene la discusión con Nicodemo. Recuerda en Juan 3 que se nos dice que hubo un fariseo que vino a – un gobernante de los judíos que se acercó a Jesús por la noche con todo tipo de adulaciones diciendo: ‘Maestro bueno’, ya sabes, ‘sabemos que tú eres un maestro enviado de Dios, o no serías capaz de hacer las cosas que haces’.

Un juicio sólido allí. Da todos estos cumplidos a Jesús y Jesús se dirige a este hombre, y le dice directamente: «el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios’. Y continúa: «el que no nace del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios’. Esto es lo que Jesús anuncia abruptamente a este miembro del Sanedrín, este fariseo, este gobernante de los judíos.

Ahora, ¿cuál es la respuesta de este fariseo al anuncio de Jesús? Es un teólogo. Cree que esto es lo más ridículo que ha oído, y le da una respuesta grosera a Jesús: ‘¿Qué quieres decir? ¿Que un hombre que ha crecido completamente tiene que entrar por segunda vez al vientre materno y nacer?’ Es una maravilla que Jesús no lo haya fulminado cuando dijo eso cínicamente a nuestro Señor.

Y Jesús dijo: «Nicodemo, ¿eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas? ¿Nunca has leído el Antiguo Testamento?» Ven, esto es fundamental porque Jesús no está presentado una nueva idea. Jesús no estaba diciendo que la gente en el Antiguo Testamento podría ser salva sin ser regenerada, mientras que en el Nuevo Testamento, ahora de repente, tienes que nacer de nuevo para ser salvo.

  1. No, David tuvo que nacer del Espíritu Santo; Abraham tuvo que nacer del Espíritu Santo.
  2. Todos los que han sido redimidos tienen que nacer del Espíritu de Dios a fin de escapar de la muerte espiritual y de la carne.
  3. Por lo que la regeneración es un requisito absoluto y una necesidad para la salvación.
  4. No puedes ser salvo sin ella.Y siempre me impresiona cuando escucho a la gente hablar de «cristianos nacidos de nuevo».

¿Has oído esa frase? Quiero decirle a la gente, «Bueno, ¿titubeas?» ¿Por quépor qué estamos hablando de cristianos nacidos de nuevo? ¿Qué otro tipo de cristianos hay? ¿Puedes ser un cristiano no nacido de nuevo, o espiritualmente nacido de nuevo como no cristiano? «No, nacer de nuevo – si es que nacer de nuevo, según Jesús, es un requisito previo absoluto para incluso ver el reino de Dios, y más aún para entrar en el reino de Dios, ¿cómo podrías tener a alguien entrando en el reino sin este requisito? Bueno, según Jesús no hay cristianos no nacidos de nuevo, es un término sin sentido para Jesús.

Y, sin embargo, es un término llamativo porque la razón por la que la gente lo usa hoy en día es porque tenemos una marca de religión que dice ser cristiana y que dice: «No tienes que ser regenerado para ser redimido». Eso no es cristianismo. Por lo tanto, en todo caso, esta es una de las funciones centrales del Espíritu de Dios en el Nuevo Testamento y en el Antiguo Testamento.

Él es el regenerador. Él es quien crea el nuevo génesis, que nos da a luz espiritual en primer lugar. Pero lo hermoso es que el Espíritu Santo no sólo nos regenera en el plan de salvación, sino que es el cuidador principal de los cristianos. Porque el otro lugar donde vemos tanta atención dada al Espíritu Santo en el Nuevo Testamento es con respecto a nuestra santificación, ese fin al que estamos siendo moldeados y formados y llevados a la conformidad con la imagen de Cristo, y creciendo en madurez en Cristo.

  • Este proceso se denomina proceso de santificación.
  • Lo veremos por separado más adelante, pero, sólo en términos del ministerio del Espíritu Santo, recordemos que, en la aplicación de la redención, está el hecho de que no sólo el Espíritu nos vivifica a la fe y a la vida espiritual para que seamos justificados, sino que nutre a aquellos a quienes ha resucitado de la muerte espiritual a lo largo de sus vidas, guiándolos, influyéndolos, trabajando dentro de ellos para traer transformación real a su carácter, de pecador a santo.

Siempre me he preguntado, por ejemplo, ¿por qué el Espíritu Santo es llamado el Espíritu Santo? Me refiero – Es decir, en la Biblia el Padre es Santo, el Hijo es el Santo, y sin embargo es el Espíritu quien recibe este título justo con su nombre. No decimos: ‘Querido Padre Santo, Querido Hijo Santo, Querido Espíritu Santo’, ni ‘En el nombre del Padre Santo, en nombre del Hijo Santo y en el nombre del Espíritu Santo’.

Decimos: «En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo». Y, sin embargo, sabemos claramente que este atributo de santidad pertenece por igual al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Entonces, ¿por qué señalamos al Espíritu para llamarlo santo? Bueno, obviamente no porque sea el único miembro de la Trinidad que es santo.

Pero ¿por qué? Por Su ministerio. Debido a la función concentrada que tiene en el plan de redención. Es Aquel a quien Dios envía para hacernos santos. Es asunto del Espíritu Santo generar santidad. Entonces, vemos que, en etapas, empezando con nuestra regeneración, luego a través de toda nuestra vida en el proceso de santificación hasta que la santificación alcanza su clímax final, su culminación en el cielo, donde entonces experimentamos la glorificación.

  1. Y eso es logrado por el Espíritu Santo.
  2. Entonces el Espíritu Santo inicia la transformación de nuestro carácter.
  3. Lo nutre durante nuestras vidas.
  4. Lo termina al final, al completar nuestra redención en el cielo.
  5. Entonces, una de las cosas que es fantástico observar acerca del ministerio del Espíritu Santo es lo multifacético que es.

Él está ahí en la creación original. Él es el poder de la recreación. Él está ahí en la entrega original de la vida. Él está ahí en la vivificación a la vida espiritual. Él está ahí en la santificación. Está ahí en la glorificación. ¿Qué más hace? Lo hemos visto dar poder a la gente en el Antiguo Testamento.

  • Él es el que inspira la Sagrada Escritura.
  • Es el Espíritu Santo quien tiene la tarea de inspirar la escritura de la Biblia.
  • Pero no sólo inspira el registro original de la Escritura, sino que también es Aquel quien la ilumina.
  • Nadie conoce la mente de Dios salvo el Espíritu de Dios’, nos dice Pablo en 1 Corintios.

Entonces, el Espíritu Santo nos ayuda a entender la Escritura arrojando luz en nuestras mentes oscuras para ayudarnos a ver lo que hay en el texto. Él es nuestro maestro supremo de la verdad de Dios, como aquel que es el iluminador. Es el que nos convence de pecado y de justicia.

¿Qué quiere decir Joel 2 28?

Joel 2:28 Comentario Biblico: Y será que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros viejos soñarán sueños, y vuestros mancebos verán visiones.

  • Y sucederá que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne; y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos soñarán sueños, vuestros jóvenes verán visiones.
  • Enlaces

2:28-32 La promesa comenzó a cumplirse en el día de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo fue derramado, y se continuó en la gracia de conversión y dones milagrosos conferidos por ambos Judios y Gentiles. Los juicios de Dios sobre un mundo pecador, sólo van antes de que el juicio del mundo en el último día. Pidiendo a Dios supone el conocimiento de él, la fe en él, el deseo hacia él, la dependencia de él, y, como prueba de la sinceridad de todo esto, la obediencia concienzuda a él. Aquellos sólo se entregarán en el gran día, que ahora son eficazmente llamados del pecado a Dios, de uno mismo a Cristo, de cosas de abajo a las cosas de arriba. • • • • • • • • Las citas Bíblicas son tomadas de La Biblia de las Américas © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation, La Habra, Calif,, Usadas con permiso.

¿Cuántas veces se habla del Espíritu Santo en la Biblia?

El Espíritu Santo, tercera Persona de la Santísima Trinidad; cualidad de la Natural de Dios; esta Presente en casi todo los libro de la Biblia, en el cual en el libro de los Hechos de los Apóstoles, la frase del Espíritu Santo aparece 41 veces.

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